Una gota que se propaga
Fundamental para nuestra existencia, el agua forma parte de nuestra propia composición y nos rodea con numerosas y distintas funciones.
La relación del pueblo japonés con este elemento es especial, empezando por la propia geografía del país. Japón es un archipiélago formado por más de 14.000 islas. El agua está por todas partes.
Japón ha sido un ejemplo en lo que respecta a la gestión del agua, creando de forma consistente sistemas de riego, transporte, purificación y suministro de vanguardia, respaldados por la investigación y el desarrollo de alta tecnología.
El país también es una referencia en el ámbito de la pesca. Entiende que nada está aislado: el agua de las cascadas que cruza los bosques, desciende al mar en forma de río y trae consigo nutrientes otorgando una mejor calidad para sus peces. Comprende que todo está interconectado y que cada etapa debe ser cuidada y monitoreada.
La calidad, por cierto, es una palabra clave cuando hablamos de Japón. Esto incluye la excelencia de las aguas minerales, que influyen directamente en las propiedades de su té, además de los innumerables beneficios que proporcionan sus 10 tipos de aguas termales que se encuentran en más de 40 onsen distribuidos por todo el territorio japonés.
La relación respetuosa con la naturaleza es otro aspecto fundamental de esta cultura. Y con el agua no podía ser diferente, lo que es evidente en los diversos rituales que la tienen como elemento central.
Brasil es el país con el complejo hidrográfico más rico del mundo y uno de los mayores poseedores de agua dulce superficial del planeta. En un momento crucial para este debate, mientras se realiza en Belém la COP30, principal reunión de las Naciones Unidas para combatir el cambio climático, trajimos información y datos de Japón que pueden ayudar a replantear la forma de tratar el agua. Y, sobre todo, de cuidar este valioso bien finito.
Para reforzar y exaltar la magnitud de este elemento de manera simbólica, elegimos tres obras de arte que tienen el agua como punto central, con el objetivo de despertar una mirada poética y sensorial. Para la expografía, optamos por reproducir el movimiento circular y concéntrico de una gota que se propaga.
Natasha Barzaghi Geenen
Curadora de la exposición y directora cultural de Japan House São Paulo