La historia del sistema de suministros de agua de Japón tiene profundas raíces y se remonta al periodo Edo (1603-1868). Durante el crecimiento de las grandes ciudades, como fue el caso de la capital del país, la densidad demográfica sin precedentes generó un gran desafío: la escasez de agua ante la alta demanda de recursos hídricos para uso doméstico. En respuesta a este problema, se llevaron a cabo diversas iniciativas que impulsaron el desarrollo del sistema de canalización de aguas y la construcción de pozos.
Aunque el sistema de suministro de la época utilizaba agua de ríos y pozos sin ningún tipo de tratamiento, su popularización garantizó un suministro estable para uso doméstico e industrial, lo que contribuyó a mejorar la higiene de la población como un todo. Estos sistemas constituyeron la base de la infraestructura actual de suministro de agua de Japón y cuentan la historia de su alta tecnología.
Tras la Restauración Meiji de 1868, el gobierno japonés llevó a cabo una serie de modernizaciones, entre ellas la del sistema de suministro de agua. El objetivo principal era prevenir enfermedades como el cólera y mejorar la higiene pública. En 1887 se culminó la construcción de la estación de tratamiento de agua Nogeyama Jōsuijō, en Yokohama, que se convirtió en el primer sistema moderno del país. Las instalaciones de purificación y las tuberías instaladas en esa época garantizaron la seguridad y la calidad del agua, con características similares a las de los sistemas de suministro actuales.
Durante el período de rápido crecimiento económico de Japón, entre las décadas de 1950 y 1970, en las zonas urbanas, el aumento de la demanda de recursos hídricos para uso doméstico convirtió la modernización del sistema en una prioridad. Por ello, el gobierno se comprometió activamente con la ampliación de la infraestructura hídrica en gran escala, contribuyendo a la mejora de la calidad de vida de los habitantes de las ciudades.
Tras este periodo de prosperidad económica, la construcción de instalaciones de suministros avanzó en todo el país, con el desarrollo de una red nacional.
Actualmente, la sostenibilidad de los sistemas de suministro de agua se ha convertido en un tema de máxima importancia. En Japón, el desarrollo de un sistema hídrico sostenible avanza a través de una serie de iniciativas, como el uso eficiente de los recursos hídricos, la reducción del consumo de energía y la modernización de las instalaciones deterioradas por el paso del tiempo. Estas acciones son indispensables para garantizar un suministro continuo de agua segura y confiable para las generaciones futuras.
Fuente: LOSSZERO Corporation.