Canal subterráneo de drenaje del área metropolitana
El Canal Subterráneo de Drenaje del Área Metropolitana de Tokio es uno de los canales subterráneos más grandes del mundo y fue construido para prevenir inundaciones. Cuando los ríos medianos y pequeños del norte de Tokio están a punto de desbordarse, el sistema desvía parte del agua de la crecida hacia el río Edo-gawa, que tiene mayor capacidad para hacer frente a este exceso a través de un túnel de 6,3 km que corre a 50 metros bajo tierra. La construcción se inició en marzo de 1993 y finalizó en 2006, utilizando tecnologías japonesas de ingeniería civil.
Estos ríos más pequeños desembocan en las cuencas de los ríos Naka-gawa y Ayase-gawa, situadas en la región metropolitana de Tokio, principalmente en la provincia de Saitama. La zona presenta una geografía predominantemente llana y de baja altitud, con un relieve que se asemeja a la forma de un plato, es decir, una depresión que retiene el agua en lugar de permitir su drenaje natural.
La baja pendiente de los ríos también dificulta el drenaje del agua hacia el mar, lo que hace que el nivel del agua se mantenga alto durante las lluvias intensas. Además, la rápida urbanización reciente y la consiguiente impermeabilización del suelo han disminuido la capacidad de la región para absorber el agua de lluvia, lo que la hace susceptible a las crecidas repentinas.
Para hacer frente a este problema, se construyó el Canal Subterráneo de Drenaje del Área Metropolitana de Tokio: su estructura comienza con las instalaciones de captación y pozos verticales que reciben el exceso de agua de cada río. El agua captada se conduce a los pozos subterráneos y, a continuación, este flujo se conduce por un túnel hacia el río Edo-gawa, donde se encuentra la estación de drenaje y bombeo. Pasa por el tanque de regulación de presión, donde se reduce la fuerza del agua para estabilizar el funcionamiento de la bomba que aspira el agua acumulada en el tanque de ajuste de presión subterráneo hacia la superficie, utilizando turbinas de gas para descargar el agua hacia las compuertas de drenaje. Por último, una estación de drenaje bombea el agua fuera del subsuelo y la envía al río Edo-gawa a través de compuertas de drenaje.
La finalización de esta obra redujo la vulnerabilidad de la población, disminuyendo el número de viviendas afectadas y la extensión de las áreas afectadas por las inundaciones.