Bosques de Japón
Japón es uno de los países más arbolados del mundo, con un 67% de su territorio cubierto por bosques. Se trata de una nación insular y montañosa que se extiende de norte a sur, con un ambiente geográfico accidentado y complejo. Además, su clima diverso está condicionado por marcadas variaciones de temperatura provenientes de las corrientes oceánicas. Esa combinación única ha dado lugar a una rica variedad de ecosistemas forestales singulares. La abundante precipitación y el clima favorable crean un ambiente en el que los espacios no manejados se transforman rápidamente en bosques. Viviendo en armonía con esa vegetación, el pueblo japonés ha sabido beneficiarse de sus recursos y, a lo largo de la historia, ha construido una cultura profundamente conectada con el uso de la madera.
La visión japonesa de la naturaleza, especialmente en relación con la presencia imponente de los árboles y los bosques, puede considerarse única en el mundo. El sintoísmo, la espiritualidad nativa de Japón, se fundamenta en la adoración de la naturaleza y en el animismo, manifestado en la creencia de que hay 8 millones de divinidades en su panteón (Yaoyorozu no Kami). Para los japoneses, las divinidades habitan en todos los elementos del mundo natural. Para los artesanos que trabajan con la madera, el punto de partida es siempre el mismo: pedir permiso a las divinidades de las montañas y los bosques para apropiarse de la vida de un árbol.
Los árboles continúan vivos como arquitectura
Desde la antigüedad, los carpinteros siempre han sido responsables de la selección y el procesamiento de la madera para los grandes proyectos arquitectónicos de Japón. Esto incluyó la transformación de árboles milenarios, como el sugi (cedro japonés), el hinoki (ciprés japonés) y el maki (conífera japonesa, Podocarpus macrophyllus), en estructuras sagradas para la construcción de sus templos y santuarios. Los carpinteros japoneses desempeñan ese papel crucial desde hace siglos e, incluso con la evolución del trabajo en profesiones especializadas para distintas etapas, ese espíritu fue heredado y se ha mantenido vivo entre los artesanos.
En otras partes del mundo, es raro el uso de coníferas como principal material estructural. El templo Hōryū-ji, en la ciudad de Nara, reconocido como la estructura de madera más antigua del mundo, tiene sus principales elementos construidos con hinoki. Aun con la sustitución de determinadas piezas para su restauración, lo que ocurre cada algunos cientos de años, el templo mantiene su grandeza desde hace más de mil trescientos (1.300) años. Aunque la superficie esté desgastada por el tiempo, basta una leve raspadura para que el aroma de la madera se revele. La madera, incluso cambiando de forma, sigue viva.
En la arquitectura japonesa, los diversos tipos de madera (ciprés, cedro, pino, zelkova y castaño) se utilizan de acuerdo con su finalidad y aplicación. Aunque cada una posee propiedades físicas distintas, las diferencias en el ambiente de crecimiento del árbol también ejercen gran influencia. Estas características inherentes se llaman kuse (peculiaridades) de la madera. A partir del análisis minucioso de cada una de ellas, las piezas se seleccionan y combinan, siempre siguiendo el principio de utilizar el material adecuado en el lugar adecuado. Invitamos a los visitantes a descubrir los aromas singulares de cada una de estas maderas.
Traje ceremonial Hitatare
En ocasiones ceremoniales, que son verdaderos “escenarios solemnes” (hare butai), durante rituales para designar un espacio sagrado o rendir homenaje a divinidades espirituales del bosque (kami), los carpinteros usan vestimentas especiales del periodo Heian (794-1185), manteniendo una postura respetuosa y altiva. Hay diferencias sutiles en el traje y en las herramientas según la posición jerárquica del carpintero dentro del grupo. En la escuela Takenaka Ōsumi, es costumbre que el maestro carpintero use una túnica blanca y lleve un cetro ceremonial de madera (shaku), mientras que el submaestro y los asistentes usan vestimentas llamadas hitatare y portan pequeños abanicos (chūkei). La pieza en exhibición es un hitatare usado por los asistentes.
Cortesía del Takenaka Carpentry Tools Museum, Kōbe.
Herramientas de carpintería para ceremonias
Fecha desconocida
Los artículos expuestos en el altar son decorativos y no tienen uso práctico. Estas piezas son de mediados del periodo Shōwa (1926-1989). Las herramientas, que incluyen una azuela (chōna), un tintero para marcar líneas rectas (sumi-tsubo), un marcador de bambú (sumi-sashi) y una escuadra de carpintero (kane-shaku), simbolizan la habilidad y la precisión del maestro carpintero.